La situación del hotel es muy buena, al lado de la Rambla y muy cerca de las zonas de tiendas de Santa Cruz. La habitación es muy grande, con pantalla de plasma, caja fuerte y aire acondicionado. El baño está muy bien, y reponen diariamente lo que uses de gel, champú, etc.
El desayuno es espectacular, hay de todo, incluido zumo natural de naranja y papaya todas las mañanas. El hotel tiene 2 ó 3 ordenadores Mac en la entrada con conexión a internet que se pueden consular gratuitamente, e incluye wifi en su precio. Además, es uno de los pocos de Santa Cruz que tiene parking propio, por el que hay que pagar 5 ó 6 euros al día, y esto viene bien en Santa Cruz. Durante el día hay una bandeja de plátanos al lado de recepción para que cojas los que te apetezcan... Volvería a este hotel sin dudarlo.
